El Último Samurai
Director: Edward Zwick, Guión: John Logan, Edward Zwick, Marshall Herskovitz,
Duración:154min,
Reparto: Tom Cruise, Togo Igawa, Koyuki, Masato Harada, Billy Connolly, Tony
Goldwyn
QUE LO NIPÓN ESTÁ DE MODA, es algo que ya empieza a ser evidente.
Sólo basta echarle un ojo a la "Fotogramas" o a cualquier otro
papel reciclable para darse cuenta de que de un tiempo a esta parte, todos somos
expertos en arte, historia e idioma japonés. Pues Tom Cruise, buen productor
como todo cienciólogo que se precie, se sube al burro de la nueva moda para
traernos "El último samurai", que viene a ser algo como "Bailando
con lobos ninja".
La película narra la historia de un héroe del Séptimo de Caballería,
venido a menos y desorientado que, contratado para entrenar al nuevo ejército
nipón, acaba encontrando su lugar en el mundo entre aquellos a los que dicha
fuerza estaba llamada a barrer; los samurais. Por supuesto, todo esto adornado con
lo que uno se puede esperar de una tal producción, es decir: mucho zen, mucha
pelea, mucho honor y un tanto igual de sangre. Pero al final, la historia se queda
bastante vacía, quizá nublada por un final demasiado blando, que la
verdad es que podría haber sido mejor.
Cuando uno lee una crítica de "El último samurai", es imposible
que en ella no aparezcan las palabras "huele a Oscar", que la enmarcan
como uno de esos productos concebidos y destinados a brillar en la ceremonia, y
a llevarse a un calvito a casa. A mí, personalmente, me parece que el Oscar
huele por su ausencia. Porque si uno se pone a pensar, se da cuenta de que por un
lado, el guión es poco sorprendente, la mano del director pasa sin pena ni
gloria, la fotografía no le hace pie a "El Señor de los Anillos"
y el trabajo actoral... Bueno, Cruise es Cruise, y aunque no es malo, tampoco es
bueno; a parte de él, el único actor que destaca es Togo Igawa, que
tiene un par de momentos muy premiables. Lástima que su personaje se pase
la mayoría de la película poniendo cara de Buda de piedra, eso sí,
por exigencias del guión.
Pero bueno, no todo es malo en la película. La verdad es que entretiene.
Hay tiros, duelos con espadas muy vistosos, hay toneladas de samurais, batallas,
romance... Por cierto, la única nota merentoria del guión es cómo
trata el romance naciente entre Cruise y Koyuki, la mujer que lo hospeda. Dejando
de lado la tensión que hay entre los dos personajes (por temas que no trataré
aquí, con el fin de no chafar la peli), ambos se enamoran, Pero en lugar
de resolver la cosa con la escena de "cama y chimenea francesa" tan típica,
el romance coge el tinte samurai de la película, siendo algo que se entiende
más que mostrarse.
En fin, un producto quizá demasiado pagado de si mismo, recomendado sin duda
para cazadores de Oscar, gente que tenga katana, wakizashi o daisho en su habitación
y guerreros de terracota en general.