La entrevista
Hoy he ido a una entrevista de trabajo, pedían recepcionista para inmobiliaria
en Móstoles (Madrid).
La verdad es que en principio la oferta era interesante y el trabajo no demasiado
difícil, pero a medida que me han ido explicando las condiciones y demás,
he cambiado de opinión.
Antes de nada, decir que yo no iba demasiado motivada para aceptar el trabajo ya
que si llame para interesarme por el trabajo fue porque mi madre insistió
mucho.
En fin, a lo que vamos, nada más entrar me dan un formulario donde me preguntan
nombre, edad, estudios realizados, experiencia laboral etc...
Hasta ahí todo bien. Mientras yo rellenaba este formulario me iba fijando
en el mobiliario. Al fondo de la habitación había dos mesas polvorientas
y debajo de ellas lo que parecían cables telefónicos, la oficina está
enteramente enmoquetada y en ciertas partes de la habitación observo que
la moqueta está levantada.
Las oficinas de los encargados y jefes están construidos con paredes de pladur
con un gran ventanal con persianas venecianas, abiertas de tal manera que se veía
perfectamente lo que estaban haciendo en el interior.
Termino de rellenar el formulario y se lo doy a la señorita que me dice que
espere, y entra en la oficina. En ella hay dos hombres de mediana edad, unos 35
ó 40 años aproximadamente, uno sentado detrás de una mesa y
el otro de pie en el lado opuesto mirando hacía el primero y dándome
a mí la espalda y la chica en la puerta. Entrega mis datos al que permanece
de pie y de repente el que está sentado asoma la cabeza por el costado del
que estaba de pie. Me mira, empieza a hablar y se ríe.
Entonces me mosqueo y pienso "que subnormal es este tío, si están
hablando de mi aspecto o de cómo voy vestida podrían hacerlo con más
discreción y educación".
Al final, tras mirarme y hablar varias veces, sale a recibirme el hombre que estaba
de pie y que creo que sería el señor Pedro Cubero, me saluda y me
invita a pasar a otro despacho.
Me siento, me explica que quieren una persona para recepcionar llamadas, me pregunta
si sé pasar llamadas, le indico que sí, me informa que la persona
escogida tendrá que manejar programas informáticos y que tendrá
que llevar la agenda y las citas de los comerciales a parte de reponer material
de papelería. Después de explicarme esto, llega lo más interesante:
el horario y la retribución económica mensual.
El horario es de 9 a 14h y de 17 a 20h y el sueldo mensual es de 600€ brutos que
se quedarían en 590€ netos y entonces a sido cuando he empezado a palidecer.
Osea, que me hacen un contrato de 3 meses con categoría de recepcionista,
cobrando como recepcionista y haciendo funciones de secretaría.
Perdón, pero creo que valgo más que eso, lo justo es que si haces
tareas de secretaría cobres como una secretaría y no como una simple
recepcionista.
Al final no lo he cogido. La excusa escogida a sido el horario porque por ese sueldo
me quedo en Telefónica que el ambiente de trabajo es mejor, trabajo una hora
menos y gano por el estilo.