Fox Stinger: GÉNESIS
Capítulo 6: El regreso de Stinger.
Demon, una poderosa amenaza.
Juan Pedro se libró de Dez, según
él, gracias a un doble suyo. En el despacho franco, Ely y Juan Pedro descubrieron
un escrito llamado Proyecto Génesis. Al no encontrar la tarjeta de nivel
seis, volvieron junto a Stinger, que ya no se encontraba. Ambos entraron por la
puerta antes cerrada. Después que anduvieron por un pasillo y pulsar un botón
rojo, se toparon con una enemiga. Obscura, una mujer muy seductora. Juan Pedro fue
derrotado y Ely hizo que Obscura se diera contra el techo, resquebrajándolo.
Obscura se convirtió en Genético y se lanzó en un feroz ataque
contra Ely, quien desprendió una luz blanca cegadora.
Cuando todo volvió a la relativa normalidad,
Obscura se había evaporado.
Todo regresó a la más absoluta
claridad. Ely fue a socorrer a Juan Pedro, que se sintió mejor al ser tocado
por ella. Sin saber por qué, se abrió el portal oscuro por el que
apareció Obscura. Era un pasillo más lóbrego que finalizaba
con una puerta negra y otro panel alfanumérico para introducir otra tarjeta.
Sin decir nada, se dirigieron hacia allí. Cuando llegaron, intentaron abrir
pero, como en el caso anterior, se abrió sola. Ante ellos se reveló
otra estancia de dimensiones gigantescas. Se asemejaba a un palacio. En realidad
era el lugar donde Ely, también llamada Démonah, mantuvo la última
conversación con El Doctor.
Juan Pedro observó las asombrosas
vidrieras y una armadura vacías con largas espadas.
-Esto es impresionante. Es como un castillo.
-Claro. Es una fortaleza - añadió
Ely.
Sólo se escuchaba el silencio. A veces
se atisbaba un poco de viento. Aún llovía. El fogonazo de los relámpagos
irrumpían en el interior.
-Esto es muy sospechoso. Primero Dez, luego
Obscura. Genéticos de bajo nivel. ¿A qué vendrá todo
esto? ¿Por qué razón hará esto El Doctor sabiendo que
yo estoy de su lado? ¿Para probarme? - meditaba debilitada.
Por su parte, Juan Pedro se adelantó
a indagar, intentando captar todo detalle.
-Parece sacado de una peli de ciencia-ficción.
¡Qué irónico! Bueno, y ahora que hemos llegado hasta aquí,
¿qué? - se preguntaba Juan Pedro.
Así como se habían esfumado,
Dez y Obscura resurgieron notablemente cambiados, llenos de un líquido verde
que fluía por todo su cuerpo, los cuales se mantenían hinchados y
lo hacían más poco a poco. Al rato sus masas se acercaron y se convirtieron
en uno solo, creando un ser espeluznante. Su piel se tornó azul y su pelo
naranja, largo y de punta como estacas. Los ojos, característico de los Genéticos,
eran totalmente negros. Una mitad del cuerpo era de Obscura y la otra de Dez, sin
embargo Obscura era la dominante. Irradiaba a su alrededor un aura, parecido a una
llama que lo envolvía.
-Hola chicos, nos encontramos de nuevo -
decía la voz de Obscura -. Esta vez tendré el gusto de poder vengarme
de ti - concluyó el monstruo con la voz de Dez señalando a Juan Pedro.
-Imbéciles, no sabíais que
con una minúscula ceniza y nuestra sangre mezclada podemos regenerarnos.
Lleva su tiempo pero lo conseguimos y ahora destruiremos los mundos junto a El Doctor
y Villa Europa será el epicentro - se rieron los dos al unísono.
-¡Sois Metamorfos!- esclareció
Ely.
-¡¿Villa Europa?! Eso está...
- pensaba Juan Pedro para sus adentros con confusión.
-¿El epicentro? Villa Europa... Ese
lugar... - cavilaba también Ely.
-Vuestro amigo ha sido duro de pelar pero
como humano que es, no llega ni a la suela de los zapatos. Al final claudicó.
Pobrecito - acabaron los dos diciendo -. Está claro que no es la persona
descrita por El Doctor. No merece la pena convertirlo en nada, es tan poca cosa.
El trono, que estaba volteado dándoles
la espalda, se dio la vuelta. Stinger se sentaba sobre él con unas ropas
rasgadas y repleto de cortes, sangre y magulladuras.
El terrible ser, rabioso, agarró a
Stinger del pie y lo lanzó a Juan Pedro quien le cogió al vuelo, mostrando
una buena actitud física. Estando Stinger en los brazos de Juan Pedro, este
le dejó de pie en el suelo.
-Gracias amigo.
-Stinger, estás vivo. Me alegro mucho
de verte.
-Lo mismo digo - respondió mientras
Juan Pedro le abrazaba con fuerza.
-Oh, qué bonito es el amor. ¿Para
cuando la boda? Uy, se me olvidaba..., dudo mucho que sobreviváis - intentó
amedrentar el monstruo.
-Vale, ya estoy harto. Si te pones en ese
plan, voy a desarrollar todo mi potencial energético - provocó Juan
Pedro haciendo ejercicios de calentamiento.
-Yo también, aunque me pese más
tarde - añadió Ely.
-Que empiece la diversión - incitó
el monstruo quedándose inmóvil.
Por todos lados brotaban como hongos hombres
y mujeres de enormes proporciones y musculosos de increíble fuerza.
Juan Pedro y Ely se transformaron muy rápido.
Los ojos de ambos se pusieron blancos, así como su pelo, el cual se puso
de punta; con musculatura considerable pero no tan exagerada como la de los Genéticos.
El monstruo se quedó aturdido al no
verles.
-¡¿Dónde están?!
¡Han desaparecido! - gritaba el ser de impotencia.
-¿Cómo es posible que yo sí
les vea? - exclamó Stinger sin salir de su asombro.
-¡¿Qué pasa?! ¡¿Porqué
están todos quietos?!
Al instante todos los Genéticos cayeron
al suelo desplomados. Sus cuerpos de desintegraron, dejando un reguero de sangre
verde.
De la nada reaparecieron Ely y Juan Pedro.
-¿Qué carajo son esos tíos?
- consideró Ely.
-¿No lo sabes aún? Son Genéticos
- aclaró Juan.
-Tú también... ¿Y yo?
-¿Tenemos sangre verde en nuestras
venas? Nuestra transformación es diferente.
-Vemos que no vais a ser tarea fácil.
Mejor, más divertido será y el humano más débil para
el final - previnieron de sus planes referente a Stinger -. A ver si tenéis
la fuerza y energías suficientes para acabar con nosotros, insignificantes
humanos.
Primero se dirigió contra Juan Pedro.
Puñetazos, patadas y un montón de movimientos que casi no se podían
percibir. Este los esquivaba pero llegó un momento en el que el Ser era más
veloz que él. Juan Pedro cayó. Inmediatamente continuaron su ataque
con Ely, quien era visiblemente más rápida que Juan Pedro. A pesar
de todo, igualmente fue derrotada.
-Por fin Démonah, he esperado que
llegara este momento. El momento de poder eliminarte con mis propias manos - decía
el monstruo con la voz de los dos.
-Eres un fraude. Has necesitado ayuda para
derrotarme y ahora para rematarme. ¿Qué merito tiene eso?
-Tú no sabes nada, ¿verdad?
No sabes los verdaderos propósitos de El Doctor. Es una lástima que
no te quede tiempo para averiguarlo. Lo sentimos guapa pero ha llegado tu hora.
¡Hoy será tu fin!
A la vez que hubo un flash debido al relámpago,
seguido de un trueno, Ely recibió un potente puñetazo en el estómago
y después la propinó una patada que la lanzó a varios metros,
volando literalmente contra la pared, formando un agujero.
-Qué decepción. Qué
poco ha durado la diversión. Contigo humano - intimidaban con la mirada puesta
en Stinger -. Nos entretendremos un poco más. ¿No querrás que
se acabe el juego tan rápido? No estaría bien.
Stinger sintió un miedo atroz. Lanzó
un fuerte grito. Un estigma en la frente, un triángulo invertido de color
blanco se dejó ver sólo unos segundos, desconcertando al enemigo.
Ante eso, le abatió con un aluvión de golpes. Sus compañeros
se situaban a su espalda, por lo que no pudieron verle es estigma.
-¿Cómo..., cómo lo ha
hecho? Es increíble... Es imposible - miraba Ely a Juan Pedro sorprendida.
Juan Pedro se encontraba igual de sorprendido
que Ely y giró la cabeza en señal de no saber la respuesta.
Stinger, de pronto, se mantuvo de pie, parado,
con la cabeza agachada. Al rato la levantó y miró desconcertado a
todos lados.
-¿Qué ha pasado? Uf, qué
mareo y qué dolor de cabeza. Me debe de haber dado bien fuerte aunque no
recuerdo que me haya tocado - hablaba solo, tocándose la cabeza.
-Esto no puede ser. Es sólo un humano
- decía el monstruo con temor -. ¡¿Qué significa esto,
Démonah?!
-No me llames Démonah... ¡Soy
Elyyyyyy! - como si de un grito de guerra se tratarse y con fuerzas renovadas por
la furia, fue a por el Ser.
Tomó tanto impulso que salió
una energía de color blanco de su cuerpo, dejando estela. Se detuvo en seco
delante del monstruo y, con un solo dedo en el hombro derecho, lo empujó
contra el trono, destruyéndolo y yendo a parar al suelo, parando su velocidad
la pared, la cual medio cuerpo se incrustó en ella.
-¡Qué fuerza tan extraordinaria!
- contemplaba Juan Pedro con la boca abierta.
-No me lo puedo creer. No es posible. Aunque
estuvieran modificados genéticamente, esa energía no pertenece a un
Genético o a un Metamorfo ni nada parecido. ¡No puede haber nadie más
fuerte que nosotros! - chilló el horrible monstruo con todas sus fuerzas
lleno de rabia, hinchándosele las venas del cuello.
-¿Queréis volver a intentarlo?
No te lo recomiendo. Estoy muy cabreada - dijo Ely reuniéndose con Stinger
y Juan Pedro preparándose para atacar -. Yo que tú, huiría
mientras pudiese.
-¡Nosotros no huimos jamás!
Del monstruo brotó un aura de color
rojo y de él, rayos. Abrió la boca. Una bola de energía negra
surgió de ella y lo proyectaron contra Stinger y sus compañeros. Una
insólita sombra apareció de repente. Se creó una capa gruesa
de humo.
-Inútiles humanos - decía sonriendo
de satisfacción -. Yo no sé lo que se cree esta escoria pero ya han
muerto. Misión cumplida.
De inmediato, la sombra, visiblemente más
oscura que el humo que la rodeaba, se difuminó con la humareda.
-Habéis cantado victoria muy pronto
- parecía la voz de Ely saliendo desde la espesura.
-¡Habéis sobrevivido!
-Síp. No sabemos cómo pero
estamos dispuestos a borrarte del mapa definitivamente - pretendía coaccionar
Juan Pedro.
-Estúpidos, seguís con lo mismo.
Tenéis mucha suerte. La próxima será la que os elimine para
siempre.
-Sí, sí, llevas diciendo eso
mismo desde... ¿Cuándo? Te repites como las cebollas - dijo Stinger
con osadía.
-Consumaremos nuestra transformación.
Viviréis una experiencia única antes de iros al infierno.
-Eeeeeh..., eso no ha sonado muy bien - les
dijo Stinger a sus amigos con miedo irónico.
Otra vez volvió esa aura roja alrededor
de la unión de Dez y Obscura. Los rayos que emanaban de su cuerpo eran más
seguidos. Un viento estorbaba a los tres amigos, impidiéndoles ver con claridad.
-¡Necios! ¡¿Pensabáis
que os resultaría fácil?!
Comenzó una sacudida que hizo temblar
toda la fortaleza, a lo que prosiguió una fuerte explosión. Al poco
tiempo, cesó. De entre el humo se podía discernir una silueta aún
más monstruosa que la anterior. Era enorme, casi llegaba al techo. Su cuerpo
era un manojo de músculos, fibras y venas que se movían al fluir de
la sangre verde que tenía un brillo inusual. Su piel era de color carne y
sus brazos arrastraban por el suelo. Sus manos eran desproporcionadamente grandes
al igual que sus pies. Su cabello se puso verde y de punta, tan afilado o más,
como una cuchilla, y sus ojos verdes brillaban de una forma casi cegadora.
Ahora nada más se distinguía
a Obscura.
-Llamadme... Demon - platicaba sonriéndose
al ver las reacciones de Stinger, Juan Pedro y Ely.
¿Podrán nuestros amigos derrotar
a Demon? ¿Qué les queda por encontrar? ¿Habrá más
secretos que serán revelados?
La semana que viene no te pierdas el Capítulo
7: Se desvela un secreto. Huida a contrarreloj.
Continuará...
Esta historia es un relato original protegido
y creado por Fox Stinger(M.N.Z.)