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Viernes, 04 de Junio, 2004
Aparentemente, Dragon Ball Z: La Película, cancelada.
No confirmado - No aprobado por Producciones FUNimation Ltd. El rumor sigue persistiendo de que la compañía de George Lucas, "CGI", ILM ha firmado un contrato para hacer los efectos especiales. Sobre eso se le preguntó a Ellen Pasternack, Relaciones Públicas para ILM, que si ese rumor era cierto, de que ILM iba a proporcionar los efectos especiales para la película de Dragon Ball Z. La respuesta fue que se había mencionado pero que ILM nunca señaló oficialmente a ese respecto. También comentó que, por lo que ella sabe, la película no se está haciendo. Pero esto no quiere decir que la película no se hará. Hay otros estudios, además de la FOX, y otras casas de efectos especiales aparte de ILM. Quién sabe... Tal vez Wetta enganche esta serie junto con Evangelion, La Película en vivo. Sólo el tiempo lo dirá. ¿Hay vida para Dragon Ball Z, La Película? Se llamó a los Estudios FOX en Los Ángeles donde se preguntó sobre la película y esto es lo que le respondieron. "¿Dragon Ball Z, La Película? No tenemos eso. Conseguí algunas llamadas sobre las cuales unas pocas fueron por los alrededores [del estudio]. No la haremos [la película]". Una parte de los seguidores y fans de Dragon Ball Z estamos decepcionados pero no hay mal que por bien no venga. Quien sabe, a lo mejor lo hacen gente que realmente lo hagan mucho mejor que los que, en un principio, tienen el proyecto en sus manos. Nota: FUNimation Producciones no tiene absolutamente nada que hacer con el concepto licencia para Dragon Ball Z, La Película. Ellos sostienen sólo la licencia para el anime, los juegos y el merchandise. El sitio de donde está sacada ésta información es una web promocional para Kyle Hebert y escrito por Otherworld Steve en la página web www.dragonballz.com Traducido y escrito por M.N.Z. para Beatriz de Mesina. |
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Fox Stinger: GÉNESIS 2.0
Capítulo 21: Stinger se pierde. Un anciano llamado Asuero. El Genético Taitus se fue a la sala de control de mandos en donde le esperaba un Vampiro Zombi. Unos Metamorfos, unos Vampiros llamados Los Hermanos Sangrientos, se escaparon como consecuencia del corte de electricidad producido por Ely. Tras oír dos disparos, el otro Genético fue en busca de su compañero encontrándose con los dos vampiros que le clavaron los colmillos. Ely les disparó y éstos huyeron escaleras abajo. Gracias al Genético pudo hallar armas para combatir a los vampiros, probándolas en el propio Genético que se acababa de convertir en un vampiro zombi. Después de todo, Ely también bajó las escaleras. Por otro lado, Juan Pedro y Stinger, paseaban por las profundidades de las malolientes alcantarillas. -Hace un buen rato que andamos y no hemos llegado a ninguna parte - comentó sin ánimo de queja. -Lo siento, Stinger. Tal vez me haya equivocado y Ely tenga razón. ¿Cómo la irá? -No digas eso. Comprendo que haces lo que haces para protegerme, porque soy más vulnerable y crees que es más seguro para mí, aunque ya no soy un niño, que tengo dieciocho años. -Es verdad. Qué mayor - contestó con una tierna ironía y sonriendo. De improviso, Juan Pedro le puso la mano en el pecho para que se detuviera. -¡Quieto! ¡Escucha! ¿Oyes eso? -Sí, parecen pisadas acercándose - contestó prestando atención. Juan Pedro asintió con la cabeza. Stinger le miraba con admiración mientras este intentaba escuchar con cara muy seria. Se quedaron quietos por un buen rato. Hubo un estruendo. Los pasos se alejaron. Siguieron adelante. Diez minutos después, fueron a parar a un lugar menos iluminado aún, mas se podían ver unas escaleras que ascendían en círculo que, a medida que subían, el espacio era más ancho e iluminado. -Quien sea ha bajado por estas escaleras. Puede que se dirija al mismo sitio que nosotros. ¡A lo mejor es Ely! - comentó Stinger con entusiasmo. -Es probable, aunque me pareció escuchar más pisadas, a no ser que le hayan crecido otro par de piernas... - dijo imaginándosela para después mirar hacia arriba -. Creo que otra persona está bajando las escaleras pero no nos vamos a quedar a ver quién. Es posible que sea algún enemigo. -Qué oído tienes. Juan Pedro miró al lado izquierdo ya que se escapaba un claro de luz. -¡Mira! - exclamó aproximándose a un muro con un boquete -. Parece que es reciente. ¿Hacia dónde conducirá? -No sé - contestó Stinger -. Pero mejor será averiguarlo que quedarnos aquí esperando al enemigo. -Vamos. Entraron en una especie de cueva. Estaba muy sombrío, sin embargo una ligera luz se filtraba por el techo. A lo lejos se vislumbraba una tenue claridad. Juan Pedro, que encabezaba la marcha, percibió por una fracción de segundo, una energía que aumentaba rápidamente. -Qué extraño - pensaba -. Me ha parecido notar una fuerza. No, dudo que haya algún enemigo por esta zona - y dirigiéndose a Stinger le dijo: - Creo que estamos cerca. Vamos a llegar... Con suerte, pero llegamos. De súbito, se presentó un fuerte temblor. Cayeron piedras, polvo y tierra del techo de aquella gruta. -¡Corre Stinger! - gritó Juan Pedro, corriendo a toda velocidad. No obstante, las fuerzas de Stinger no llegaban a más. Mientras Juan Pedro había logrado salir, Stinger continuaba corriendo dentro de la cueva con dificultad puesto que el temblor le hacía tambalear. El suelo comenzó a desmoronarse bajo sus pies. Aceleró pero esto hizo que las piernas no le respondieran y cayera al suelo. Se levantó. Retomando la carrera, con el suelo quebrándose detrás suyo y en un intento por llegar a donde estaba Juan, pegó un salto y se lanzó. Ya no existía nada en donde sus pies podrían apoyarse, así que Stinger colgaba sobre la nada con sus dos manos agarradas a un saliente que quedaba y que llevaba a la salida. -¡Juan Pedro, ayúdame! - imploró agotándosele las fuerzas. Su amigo fue a socorrerle cuando otro temblor, más fuerte, arrojó a Juan Pedro a tierra. Stinger era sacudido y no le quedaban fuerzas para continuar aguantando, de modo que soltó una mano. No paraba de caerle piedras y polvo mientras llamaba a Juan Pedro. Éste se tiró para agarrarle. Stinger no aguantó. A punto estuvo de tomarle la mano cuando se soltó cayendo al vacío. -¡¡¡Stingeeeeeeeeer!!! - chilló Juan Pedro haciendo que retumbara su voz. La cueva se llenó de rocas sin poder hacer nada por Stinger. Juan Pedro se había quedado solo. Por ahora no se atisbaba una salida, por lo que no podía ir en busca de su amigo. Así pues, se puso a investigar, adentrándose en aquel lugar inhóspito. Stinger permanecía tumbado. Alrededor se veían varias celdas, algunas abiertas pero en su mayoría cerradas. Él estaba en una celda cerrada, lleno de heno y rocas, junto a un esqueleto. El lugar era frío, húmedo, lúgubre y terrorífico. Enseguida se despertó. -Qué daño. Vaya caída - dijo mirando a un lado -. Genial, voy a ser la compañía de un esqueleto - lo miraba con temor y respeto. Se acercó a la verja la cual se mantenía cerrada. -¿Y cómo salgo de aquí? Miró por todos lados pero no había ninguna salida. Sólo quedaba examinar el esqueleto. Caminó en círculos, algo retirado de su huesudo compañero, advirtiendo una llave detrás de este y algo escondida. Con reparo y atemorizado, apartó al esqueleto dándole una fuerte patada, esparciendo los huesos por la celda. -Uy, creo que me he pasado. Perdón... Tuvo que escarbar para poder arrancar la llave de una cadena que estaba oxidada por el tiempo. -¿Porqué estaría ahí la llave? ¿Para torturarle? Tal vez jugaban con él, puede que les gustara ver que guardaba la esperanza de poder ser libre algún día. Qué gente más cruel y morbosa - decía al tiempo que se esforzaba por abrir la puerta sacando el brazo para meter la llave. Tras muchos intentos, consiguió abrirla. Aquel sitio daba pavor. Había marcas de agua, tintando la pared de un color amarillento al secarse. Olía mal e incluso caían gotas de agua. El suelo estaba mojado, lleno de cucarachas, ratas y otros bichos. En algunas partes, parecía como si estuviera manchado de sangre de hace mucho tiempo, quedándose incrustada. Stinger caminaba con precaución por el asfixiante pasillo ya que era muy estrecho. Al ver a alguien en una de las celdas, dio un respingo. Era un anciano y estaba vivo. Sudaba y temblaba al presentir a un desconocido. Se encogió apartado en un rincón, detras de unas cajas, donde apenas se le veía. Tenía heridas por todo el cuerpo y moratones. Llevaba ropa carcelaria con un número impreso en su camisa gris y sucia. Stinger, seguro de que aquél hombre era inofensivo, abrió la puerta. Al entrar, el anciano se tranquilizó. -¿Quién eres? No vas a hacerme daño - afirmó con la voz floja, agotada. -No se preocupe, no voy a hacerle daño - dijo con voz cálida. -Lo sé, lo siento. -Es más, le voy a sacar de este asqueroso lugar - decidió Stinger comprobando que el anciano era ciego. -Salir es muy peligroso. No hay electricidad y estoy seguro de que rondan Metamorfos ahí fuera. Stinger se dio cuenta de ese detalle pues sí que había electricidad, al contrario de lo que el anciano le decía. -¿Metamorfos? -Sí, son criaturas de otras razas que no son la humana. Están modificados genéticamente como hombres lobo, vampiros, muertos... -¿Existen los vampiros? Todo lo que dices da mucho miedo - comentó escéptico. -Y muchas criaturas más. Ya no son como antes de que apareciese la pesadilla. -¿Quién? -El Doctor. Él puede crear monstruos sacados de tus peores pesadillas. -Ah, sí, El Doctor. Bueno, ya tendremos tiempo para hablar. Debemos salir cuanto antes. Esto me pone los pelos de punta. -Muchas gracias, joven. Ya no queda gente educada y confiada y menos chiquillos como tú. Dime, ¿cómo te llamas? -Stinger. -¿Stinger? - dijo visiblemente sorprendido -. Mucho gusto, Stinger. Yo me llamo Asuero. Es curioso, he oído hablar de ti. -¿De mí? Lo dudo. -De verdad. Oí hablar de ti a El Doctor y a otro hombre que, por su tono de voz, no me dio la impresión de que fuera malo, sólo finge frente a él - contaba el anciano mientras andaban despacio por allí. -¿Sabes como se llama? - le preguntó a la vez que llegaban a unas escaleras con cinco peldaños que conducían a una puerta de hierro blindada y oxidada. -No, pero recuerdo que dijeron que te deshiciste de dos esbirros suyos, un tal Mister Lobo y a Escuálido de una manera sorprendente. Debes ser muy fuerte. -Pues la verdad, no. -Piensan que eres El Principio, el que desbaratará los planes de la posesión de los mundos, el que salvará a la Raza Humana y al planeta. -La gente está como una cabra. No saben lo que dicen. Esos son cuentos de niños,fantasías. Yo soy un simple Ser Humano. -No dudo que seas humano pero no creo que le tengan miedo de un cuento. Stinger dejó apoyado al anciano en la pared, al lado de la puerta, para poder abrirla. El hombre le avisó que alguien venía. En una de las celdas cercanas, vio una pila de cajas agrupadas, ideal para esconderse. Pasaron dos minutos y Stinger se impacientaba. Iba a abandonar su escondite cuando la pesada puerta de hierro oxidado comenzó a chirriar. Stinger se apresuró a ocultarse. Tras la puerta se presentó un tipo. Mirando por el espacio que quedaba entre caja y caja, Stinger pudo ver una sombra oscura de ojos rojos. -¡¿Una sombra de ojos rojos?! - exclamó desde sus adentros, pegando su espalda a las cajas. El cuerpo comenzaba a temblarle. De inmediato apareció en escena otra persona, la cual no logró ver su cara. Llevaba una bata larga y blanca. Stinger se sentía raro con su presencia. -¡Estoy rodeado de inútiles! - gritaba el de la bata blanca. -¡Su voz es parecida a la mía! - puso atención Stinger. -Tengo que pensar. Necesito silencio. Asomándose con discreción, observó que la sombra de ojos rojos caminaba hasta el fondo. La sombra le resultaba conocido. -Le he visto antes... - hablaba en silencio e inquieto. La sombra, al regresar, sus miradas, la de Stinger y la de la sombra, se cruzaron. -¡Mierda! ¡Creo que me ha visto! Estamos perdidos - exclamó susurrándole al anciano tras haberse apartado precipitadamente. ¿Qué o quién será esa misteriosa sombra? ¿Es de los malos? ¿Y quién es el de la bata blanca el cual tiene la voz idéntica a la de Stinger? ¿Qué le sucederá a Stinger ahora? No te pierdas la semana que viene el Capítulo 22: Erión, un nuevo y enigmático aliado. Esta historia es un relato original protegido y creado por Fox Stinger(M.N.Z.) Nota: Si alguna palabra no es comprendida por el lector, visite el sitio web de la Real Academia de la Lengua Española. |