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No soy Beatriz de Mesina... Pero puedo ser tan ácida y corrosiva como ella. Y si no, que se lo pregunten a Wayfarer... Pero, como casi siempre, todo es mucho ruido y pocas nueces.

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Beatriz de Mesina/Female/21-25. Vive en Spain/Madrid/Móstoles/Hospital, habla Spanish. Pasa 20% del día contectado/a. Usa una conexión de Fast (128k-512k). Y le gusta Baile/Cine.
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Viernes, 24 de Septiembre, 2004

Fox Stinger: GÉNESIS 3.0

Capítulo 33: La historia de Alexei. El grupo se divide.

Juan Pedro y Ely fueron a buscar a Stinger. Cuando le encontraron, éste estaba transformado y Ely tuvo la visión de un recuerdo. Los tres fueron abatidos, cayendo inconscientes. Despertaron en una habitación. Allí hubo una extensa conversación sobre El Creador, los sueños y sobre ellos mismos. Querían salir de allí y El Doctor, al oír esto, les habló en cuerpo ausente.

-¿Queréis iros de ahí? - irrumpió la voz de El Doctor, muy similar a la de Stinger sólo que un poco más ronca, que salía de toda la habitación -. Dejaré que salgáis pero os advierto que no será nada fácil llegar hasta Alexei.

-¿Quién es Alexei? ¿Se refiere a Carlos? - pensaba Stinger -. ¡Eres un desgraciado! ¡¿Porqué no sales a dar la cara y luchas como un hombre?! - gritó enfadado.

-Estáte tranquilo, Stinger, lo haré y ese día de veras te arrepentirás de la petición que acabas de hacer.

-¡Veremos si no eres tú el que se arrepiente!

-Te conozco bien y sé que no tengo por qué temerte, no obstante vosotros sí, ¿verdad Démonah?

-¿De qué está hablando, Ely? - quiso saber Stinger.

-De Carlos... Alexei, El Oráculo. ¡Y no me vuelvas a llamar Démonah, mi nombre es Elisabeth!

-Sabía que te unirías a ellos. Que te rebelarías. No te preocupes, tu fin, como la de los mundos, está próximo a extinguirse. Disfrutad de la estancia - y se rió.

-¡Cretino! - chilló Ely.

-¿Alexei es Carlos? ¿Qué pasa con él?

-Hace tiempo escuché que El Doctor experimentó con un Genético y un Ser Humano. La joven tenía habilidades de augurar el futuro a corto plazo y ralentizar el tiempo. A pesar de sus habilidades, no supo que formaba parte de un experimento y se quedó embarazada. Resultó que el Genético se enamoró de la joven y se rebeló contra El Doctor, luchando para impedir que le quitara a su hijo - hizo una pausa para tomar aire y continuó: - El Doctor no quería matar a la muchacha, sin embargo lo hizo para poder raptar al bebé de nombre Alexei. En un encarnizado combate, el Genético pudo recuperar a su hijo y llevárselo lejos.

-Al orfanato escuela - dijo Stinger.

-Eso parece. Del padre no se supo más. Oí decir a El Doctor que cuando el bebé cumpliera los catorce años adquiriría un poder especial superior al de sus padres, se convertiría en El Oráculo, descrito en La Biblia de la Luz. No tengo ni idea de cómo se adueñará de los poderes de Alexei pero, si lo hace, no habrá esperanza.

-Así que cuando cumpla los catorce años. Tenemos que apresurarnos.

-Me enteré que se convertirá en El Oráculo cuando Marte se aproxime a la Tierra - informaba Ely.

-Según los científicos, el veintisiete de agosto del dos mil tres. Una fecha muy señalada - añadió Juan Pedro.

-Entonces nos queda algo más de un año.

Mientras, El Doctor descansa en una silla de empresario, negra y de cuero. Tanto él como Alexei se encuentran en un gran salón bien decorado, lúgubre y medio vacío, tan solo se ve una chimenea quemando leña. Alexei estaba encerrado en un campo de fuerza de color verde claro, casi invisible que, si chocaba con ella, le daba fuertes descargas eléctricas.

-No se saldrá con la suya. Stinger y sus amigos me rescatarán y tarde o temprano usted dejará de existir.

-No seas tan formal, no soy tan viejo, tengo la misma edad que tu amigo Stinger. Ay - dijo con un suspiro -. Alexei, puedes predecir el futuro y, en cambio, no sabes nada. Serías una decepción para tu padre.

-Nadie puede escapar a su destino. ¡No puede huir de su destino!

-No me hagas reír, muchacho. Eres un ingenuo. Aunque seamos parte de un sueño, cada uno forja su propia historia, su propio camino... Su propio destino. Aún eres tan inocente. Yo sé mi destino. Está escrito - y mientras decía esto, tocaba un libro grueso y negro, La Biblia de la Luz.

-Está muy seguro de sí mismo. Lo que se escribe se puede llegar a cambiar. Siga con esa prepotencia y superioridad de dios, así será más fácil deshacerse de usted.

-Me estoy cansando de ti, mocoso. Estoy teniendo mucha paciencia contigo pero como no cierres la boca te arrepentirás.

-Me limpio el culo con sus amenazas. No puede hacerme daño hasta que no cumpla los catorce años.

-Es una lástima que todavía quede un año para que alcances la plenitud de tus habilidades. La espera merecerá la pena y nadie, ni siquiera Stinger con sus marionetas podrán evitarlo. Sin embargo, puedo jugar contigo un rato. Te lo pasarás de miedo - le miró con ojos terroríficos.

Stinger y sus amigos lograron salir de la habitación. Juan Asomó la cabeza sin ver nada peligroso. El pasillo era bastante largo y estrecho, además de hacer forma esférica. Tenía las paredes tintada de granate, en el suelo había una alfombra del mismo color y aquello estaba casi oscuro. A los lados se veían algunas puertas, siendo estas escasas. Cuando salieron todos, la puerta se cerró detrás de ellos de golpe. Ely, que fue la última en salir, había sido empujada por ella.

Anduvieron despacio y con cautela. Escucharon un fuerte sonido. Se detuvieron. Cada vez se oía más cerca y podían sentir cómo el suelo temblaba, sensación que aumentaba al tiempo que el sonido. Inmediatamente descubrieron que se trataba de unas planchas metálicas que surgían del techo y del suelo. Ely intentó abrir la puerta de la habitación por la que acababan de salir. El esfuerzo era inútil, estaba sellada.

-¡La puerta no se abre! - avisó asustada.

Las planchas provenían de las dos direcciones.

-¡¡¡Corramos!!! - exclamó Stinger.

Corrieron por la misma dirección que Stinger determinó en un principio, parándose en cada puerta que encontraban a su paso para comprobar si alguna de ellas podría estar abierta. No encontraron ninguna.

-Pues no queda otra elección - decidió Juan Pedro dándole una patada a la puerta, haciéndola añicos.

-¡Chicos! ¡Por aquí! - señaló.

Stinger y Ely se hallaban lejos de Juan Pedro. Esprintaron con desesperación pues las placas les iban a alcanzar. Justo al abalanzarse a la entrada, las placas se juntaron dejándolos encerrados en el interior del cuarto. Stinger, desde el piso, observaba las placas petrificado y con muchos sudores. Eran muy afiladas

Ely, por su parte, echó un vistazo por la estancia, considerablemente más pequeña que la anterior.

-¿Dónde se ha metido Juan Pedro? - le preguntó a su compañero, extrañada.

-No lo entiendo, debería estar aquí. Fue el primero en entrar - respondió Stinger.

Ely y él se pusieron a investigar. En aquel lugar sólo se vislumbraba una chimenea y, en el suelo, una alfombra, con tonos grises y oscuros, con espantosos dibujos. Stinger fue hacia la chimenea.

-Qué raro. El fuego no da calor - dijo estudiando aquello.

Ely, mientras tanto, daba vueltas. Se aproximó a una ventana y miró hacia la puerta, advirtiendo una protuberancia debajo de la alfombra, dos pasos más delante de las planchas de metal. Curiosa, indagó. Lo presionó con el pie y, de debajo de ella, el suelo, con alfombra, se elevó dejando al descubierto una entrada. Unas escaleras descendían.

Al mismo tiempo, Stinger metió la mano en el fuego, haciendo que el pequeño muro de detrás se abriera. Ambos se miraron.

-Seguro que ese tonto haya bajado por aquí - dijo Ely.

-¿Porqué hay dos pasadizos? Tal vez este lleve a donde está Carlos, quiero decir, Alexei.

-De acuerdo, cada uno irá por un camino diferente. Espero que nos encontremos en alguna parte. Ten cuidado.

-Tú también - y sonriendo los dos, se adentraron, cada uno, en un pasaje.

Al pasar al interior de los pasadizos, las dos puertas se cerraron, dejándoles en penumbra.

¿Qué les espera dentro? ¿Encontrará Ely a Juan Pedro y Stinger a Alexei? ¿Qué tramará El Doctor? ¿Qué le ocurrirá a Alexei?

No te pierdas la semana que viene el Capítulo 34: La prueba de fuego de Stinger.

Continuará...

Esta historia está registrada y protegida. Es un relato original creado por Fox Stinger(M.N.Z.)

Nota: Si alguna palabra no es comprendida por el lector, visite el sitio web de la Real Academia de Lengua Española.