![]() |
![]() |
![]() |
|
Acerca de mí.
Navegación
Amigos
Archivos
Categorías
Créditos
|
|
Viernes, 22 de Octubre, 2004 Capítulo 36: El combate contra Nero. Ely, por fin, encontró a Juan Pedro. Alguien estaba con ellos, un hombre desconocido a primera vista pero que reconocieron al decirles, este, el nombre. Era Erión, el cual ya tenía un cuerpo. Sin embargo, Stinger halló a Alexei. Se le presentó El Doctor y Stinger se quedó de piedra. Finalmente El Doctor se esfumó llevándose a Alexei, dejándole un regalo. Nero, el Jénoma. Todo indicaba que iban a emprender un combate. Nero no dejó pasar el tiempo, inició su ataque con golpes rápidos, espectaculares, fuertes y contundentes. No tardó en detenerse para contemplar a Stinger arrodillado y malherido. -Eso. Arrodíllate ante mí. Eres un imbécil, soy mil veces más fuerte que tú. Pensaba encontrarme con alguien interesante. Por lo que escuché de unos Genéticos me imaginaba que serías un Ser humano muy fuerte y ni siquiera te has defendido. Qué decepción. Seguramente aquellos Genéticos eran unos blandengues. -Yo no quiero luchar. -Pues tú verás. O luchas o ves como mueren tus amigos y las personas que te rodean. -Tengo que evitarlo - decía con rabia. -¿No me digas? ¿Cómo lo harás si eres un pusilánime? Stinger, lleno de cólera, lanzó un grito. -¿Eh? ¿Qué ha sido eso? - preguntó Ely deteniendo su carrera. -Debe ser Stinger. Estoy seguro que ya está en la sala de El Doctor. ¡Corramos! Stinger se había transformado. El Stigma figuraba en su frente, sus ojos azules dejaban estela de ese color. Su pelo se cambió a blanco y su cuerpo aparentaba algo más fuerte. -Hum. ¡Sorpresa! Has aumentado tu Ki pero no creas que me impresiona tu cambio de imagen, aún así no tienes ni para descalzarme - se queda dubitativo por unos segundos -. Una cosa. Si no eres un Metamorfo, ni un Genético ni un Jénoma... ¿Qué eres? -¿Todavía no te has enterado? Pues va saber quién soy yo. A continuación, Stinger se abalanzó contra su oponente con fuertes y fugaces movimientos. Nero se quedó impresionado. Tras largo rato, Stinger consiguió golpearle en el estómago y en la cara. -Soy Stinger. Un Ser Humano. -Muy gracioso. Ha sido muy divertido - dijo levantándose al haber estado con una rodilla en el suelo -. Pero ya me he cansado de jugar con un mocoso. Te voy a dar el golpe de gracia. Nero puso las manos como si estuviera sosteniendo algo de mucho peso y grande. De entre ella, hizo aparición una esfera de energía roja que se hacía más grande a cada momento. -No permitiré que os salgáis con la vuestra - dijo Stinger. -Pobre. Das lástima. ¿No te das cuenta que ya lo estamos haciendo? - decía mientras se reía. Lanzó la bola de energía chocando, aparentemente, contra el cuerpo de Stinger. Sin embargo, una sombra se puso en medio, interceptándola. Hizo un gran estruendo precedido de un humo con el que no se podía ver casi nada. -Ha sido muy fácil. ¿Ese es quien El Doctor teme? Él es más poderoso - hablaba solo. -Ah, ¿sí? Explícame eso. ¿Por qué me teme? - salió la voz de Stinger entre la humareda. -¿Qué? ¡¿Cómo es posible?! ¡No puede ser! ¡Mi onda de energía era muy potente! - sudaba al ver la figura de Stinger, y de otra persona, entre el humo, que se desvanecía -. Ahora sí estoy impresionado - decía con ironía. Seguidamente, aparecieron en escena, y casi sin aliento, Juan Pedro y Ely. Erión, en carne y hueso, estaba situado al lado de Stinger, quien había destruido la onda de energía. El estigma de Stinger había desaparecido, volviendo a la normalidad. -¡Stinger! - gritó Juan Pedro. -¡Chicos! ¡Cuánto habéis tardado! - decía un poco aturdido y reuniéndose con sus compañeros, dejando a Erión solo frente a Nero. -Stinger, ese es Nero, ¿verdad? - preguntó Ely. -Sí. Oye, ¿quién es este que os acompaña? -¿No le reconoces? La verdad es que ha cambiado mucho, y para mejor. Es Erión - aclaraba Ely. -Wow, pues sí que ha cambiado. Está cachas. Mejor, así podrá echarnos una mano. Erión se acerca al grupo. -¿Te has transformado? - preguntó serio. -Creo que sí pero no lo suficiente para derrotarle. -Lo vamos a tener difícil, Nero no es un Genético cualquiera, es un Jénoma. -¡¿Jénoma?! ¡¿Es una nueva creación de El Doctor?! - exclama Juan. -Hubo rumores de que El Doctor estaba dando con el Ser definitivo. ¿Será este? - decía Ely. -Veo que necesitas la ayuda de tus amigos. Eres un cobarde. Os voy a hacer comer el polvo. Stinger, de nuevo, reanudó el combate, transformándose, en cambio, su apariencia no era tan fiera como la de antes. Su Stigma era más difuminado y su pelo no era blanco de punta, sino gris. Sus ojos eran grises también y su cuerpo no sufrió ninguna metamorfosis. No obstante, la lucha era encarnizada. Los que miraban, a veces les costaba seguir el combate con sus ojos. Por fin, Nero se quedó fijo en un sitio dejando que Stinger siguiera atacando. Su contrincante no se movía. Su vista estaba clavada en algún lugar pero no en Stinger. Esquivaba los golpes de este tan sólo con las manos y sin ningún esfuerzo. -Stinger no ha completado su transformación - dijo Erión. -¡¿Eh?! - soltaron Ely y Juan Pedro. -¡Este tío es demasiado fuerte! ¡Voy a ser incapaz de vencerle! - pensaba Stinger para sí. -¡Aaaaaay! - suspiró Nero -. No vale la pena despeinarse por esto. Creo que ya has intentado lucirte bastante delante de tus amiguitos. Estoy harto de perder el tiempo contigo. Voy a acabar con esto de una vez por todas. En ese instante, Nero clavó sus ojos negros en los ojos de Stinger. De súbito, desapareció. En cuestión de milisegundos, Stinger volaba hasta que la pared, del interior del salón, le detuvo. Todos los que se hallaban en el balcón, entraron. Stinger trató de levantarse, mas se le hizo dificultoso y volvió a caer. Sangraba mucho, estaba lleno de sangre por todas partes, incluso manchó la pared y el suelo. -Nadie de los que estáis aquí es lo suficiente fuerte para vencerme y dudo que alguien lo sea algún día. Es el momento de arrebatarte una cosa que no te pertenece - decía acercándose a Stinger. -¡Alto! Será por encima de mi cadáver - intermedió Erión. -Bueno, ya se lo quitaré en otra ocasión. -¿Acaso me tienes miedo? -¿De ti? Inmediatamente, le dio un manotazo que le llevó a muchos metros lejos de Stinger. -No entiendo cómo El Doctor se puede sentir amenazado por un ser tan frágil como tú. Esta vez te perdono pero la próxima volveré sin piedad. Me voy. -¡Espera! ¡No huyas! ¡Todavía quedamos nosotros! - desafió Juan Pedro. -¿Qué pretendes? ¿Matarme de risa? Si ese mocoso ni tu amigo no han podido siquiera rozarme, ¿de veras piensas que lo harás tú? Desde luego los humanos sois una raza inferior. Sois idiotas - decía acicalándose. -Yo no soy humano - dijo Erión levantándose del piso, elevando la mirada. -¡¿Ojos rojos?! Tú no eres de este mundo, ¿me equivoco? No creáis que voy a tener la condescendencia que hasta ahora he mostrado. -Juro que te haré tragar tus palabras - advirtió Juan Pedro. -Habláis demasiado. Nunca podréis derrotarme. -Tiene razón, ni atacándole los tres juntos podríamos vencerle - dijo Erión en susurros, preocupado -. Sólo hay una persona que puede hacerlo. -Eso lo veremos - concluyó Juan con arrogancia. Este se transformó e inicio su ataque. Ely, al ver esto, también se transformó y le siguió a la lucha. En Erión no hubo transformación pero se dirigió igualmente al ataque. Por su parte, Stinger se mantenía en el suelo, observando. Los tres atacaron a la vez, sin embargo, ni sus puñetazos ni sus patadas, incluso las bolas de energía conseguían mermar las fuerzas de Nero que permanecía impasible sorteando todas las acometidas de sus enemigos. Después de mucho tiempo luchando, y al ver que no conseguían nada, se apartaron percibiendo que Nero no estaba cansado, al contrario que ellos. -¿Eso es todo? Hum, sabía que no podía esperar más de una escoria inferior- decía peinándose -. En fin, puesto que habéis desperdiciado los turnos, ahora me toca a mí - dijo guardando el peine y esbozando una ligera sonrisa. ¿Qué estará tramando Nero? ¿Tendrán alguna posibilidad de derrotarle? ¿Se recuperará Stinger para unirse al combate? ¿Quitará Nero La Biblia Oscura del interior de Stinger? No te pierdas la semana que viene el Capítulo 37: Después de la tempestad llega la calma... Continuará... Esta historia está registrada y protegida. Es un relato original creado por Fox Stinger(M.N.Z.) Nota: Si alguna palabra no es comprendida por el lector, visite el sitio web de la Real Academia de la Lengua Española.
|