Anticonceptivos ¿Cuantos hay y conocelos?
Desde épocas remotas, la sociedad siempre a buscado métodos o técnicas
para evitar los embarazos no deseados.Actualmente tenemos metodos anticonceptivos
de debemos usar y conocer
bien.
Tipos de anticoncepción y seguridad
* Vasectomía: aprox.100%
* Ligadura de trompas: aprox.100%
* Anticonceptivos hormonales orales (píldora con estrógenos y gestágenos):
aprox.100%
* Píldora con gestágenos exclusivamente: 97%
* Inyección anticonceptiva: aprox.100%
* DIU (dispositivo intrauterino): 98-99%
* Preservativo: 90-92%
* Preservativo femenino: 85%
* Diafragma: 85-95%
* Capuchón cervical: 92%
* Esponja anticonceptiva y espermicida: 86%
* Método del ritmo (planificación familiar natural): 60%
* Lactancia: 95%.
Métodos anticonceptivos
Vasectomía
Consiste en cortar los conductos que transportan los espermatozoides desde el testículo,
creando así un semen estéril.
Ligadura de las trompas de Falopio
Es un proceso que se realiza con anestesia general, y consiste en cortar y "quemar"
las trompas de Falopio, impidiendo el transporte del óvulo hacia la cavidad
del útero.
Estos dos métodos tienen la gran ventaja de su seguridad, pero el inconveniente
es su irreversibilidad en la mayoría de los casos, por lo que sólo
es recomendable cuando la pareja tiene cumplidos sus deseos de descendencia, o por
un motivo de salud importante.
Anticonceptivos orales hormonales (píldora)
Son los anticonceptivos más modernos, y es el fármaco más utilizado
por la mujer después de la aspirina. Existen muchos tipos de píldoras,
en relación a su composición y a la cantidad de hormona que llevan;
todos son igualmente eficaces. Hay unas determinadas situaciones que contraindican
su empleo:
o Mujeres de más de 35 años y fumadoras
o Antecedentes de embolias y trombosis
o Hipertensión
o Diabetes mellitus
o Enfermedad coronaria
o Enfermedades hepáticas
o Cefaleas graves no diagnosticadas
o Antecedentes de tumores ginecológicos (mama, útero)
o Depresiones graves.
No está totalmente demostrado que el empleo de la píldora se asocie
a un incremento de la incidencia del cáncer de mama y tampoco se ha podido
comprobar que su uso se asocie a una menor incidencia de cáncer de ovario.
Las ventajas de la píldora son varias:
o Empleo fácil y cómodo
o Menstruaciones regulares e indoloras
o Control femenino del método
o Método reversible
o Beneficios añadidos: disminución del vello, del acné, prevención
del cáncer de ovario, etc.
El tipo de mujer ideal para tomar la píldora sería una mujer no obesa,
no fumadora, de menos de 35 años y con una pareja estable, puesto que este
método anticonceptivo no protege frente a las enfermedades de transmisión
sexual.
Inyecciones anticonceptivas e implantes
Ambos métodos anticonceptivos han sido introducidos recientemente y, en la
actualidad gozan de poca popularidad en nuestro país. El primero consiste
en inyectar una cantidad de hormonas que se liberan lentamente, a lo largo de un
periodo de tiempo. El implante consiste en colocar debajo la piel, generalmente
en la zona del antebrazo, cinco varillas que van liberando lentamente determinadas
cantidades de hormonas que impedirán la gestación; el implante puede
llegar a durar hasta cinco años.
El principal inconveniente de estos métodos es la irregularidad con la que
aparecen las menstruaciones. Debemos señalar, por último, que las
inyecciones hormonales con fines anticonceptivos actualmente no están aprobadas
en nuestro país.
Preservativo masculino
Es el único método anticonceptivo que reduce la transmisión
de las enfermedades sexuales. Esta es la razón por la que es el método
anticonceptivo recomendado a las personas con parejas múltiples o inestables.
Sin embargo, se aconseja además emplear espermicidas vaginales, ya que de
esta forma se previene la infección a través del contacto genital.
El espermicida se debe administrar antes de la colocación del preservativo.
El usuario del preservativo tiene que conocer cuál es el mecanismo correcto
de la colocación y saber que no debe utilizar lubricantes con base de petróleo
(como la vaselina), porque producen un debilitamiento, con riesgo de rotura, del
preservativo de látex.
Los preservativos, al disminuir las enfermedades de transmisión sexual, han
disminuido la incidencia de la enfermedad inflamatoria pélvica, produciendo
así una reducción de la infertilidad. Los preservativos también
ofrecen una cierta protección contra el cáncer de cuello del útero.
A pesar de todo, los preservativos masculinos presentan una serie de inconvenientes
que conviene conocer:
o Disminuyen la espontaneidad
o Existe un riesgo pequeño de rotura
o Disminuyen la sensibilidad.
Preservativo femenino
En los últimos años, se ha creado el preservativo femenino, consiste
en una vaina que está fijada a un anillo de látex, que cubre completamente
la vulva y la vagina. Teóricamente, estos preservativos deben ofrecer una
mayor protección contra las enfermedades de transmisión sexual; sin
embargo, es dudosa la sensación y la sensibilidad que proporcionan.
Espermicidas vaginales
Los espermicidas vaginales combinan una sustancia química espermicida, con
una base de crema, jalea, espuma en aerosol, tableta espumosa u óvulos vaginales.
De todas estas posibles presentaciones recomendamos la espuma en aerosol, debido
a que presenta una rápida dispersión a lo largo de toda la vagina.
Hay que tener en cuenta que los espermicidas solos son considerablemente menos eficaces
que los preservativos, el diafragma con espermicida o incluso que el método
del ritmo, lo que debe ser asumido por los posibles usuarios de este método.
El mayor inconveniente de los espermicidas es la falta de espontaneidad en las relaciones
sexuales, debido a que la aplicación debe realizarse inmediatamente antes
del coito.
Diafragma
Consiste en un anillo metálico circular revestido con una fina goma de látex.
Existen varios tipos según el borde del anillo: espiral, plano y en arco.
Su diámetro varía entre los 50 y los 90 mm, en función de la
amplitud vaginal de la zona superior. Es un método en el que el médico
no sólo debe adaptar el diafragma a la paciente, sino que también
debe instruirla en la inserción del mismo y verificar que lo ha realizado
correctamente, esto es, el diafragma debe cubrir el cuello uterino y la zona superior
de la vagina. Se puede colocar incluso algunas horas antes del coito, y es conveniente
que se acompañe del empleo de espermicidas.
Presenta una serie de inconvenientes:
o Incremento del riesgo de infecciones vaginales
o Aprendizaje del método de inserción y de permanencia
o Aparición ocasional de úlceras vaginales
o Riesgo de escape de semen tras su retirada.
Capuchón cervical
Es de menor tamaño que el diafragma, no contiene anillo metálico en
el borde y cubre exclusivamente el cuello uterino. La principal ventaja del capuchón
sobre el diafragma es que se puede dejar colocado durante varios días. Se
puede asociar a espermicida, al igual que el diafragma, pero a diferencia de éste,
no incrementa el riesgo de infecciones. Entre sus dificultades estriba el aprendizaje,
mucho más dificultoso.
Dispositivo intrauterino (DIU)
Se basa en la creación de una respuesta inflamatoria a nivel uterino; existen
muchos tipos de DIU, en cuanto a las formas (en siete, en T, en anillo, etc.) y
en cuanto a la composición (cobre, progesterona, etc.). El DIU debe ser colocado
por un especialista y su colocación es poco dificultosa y muy duradera, puesto
que se puede usar durante unos 5 años (el realizado en cobre).
En cuanto a los aspectos negativos de este método anticonceptivo, se ha comprobado
que el DIU está asociado a un incremento de la enfermedad inflamatoria pélvica
en los cuatro meses siguientes a su inserción, riesgo que se incrementa cuanto
mayor es la promiscuidad de la paciente. El riesgo de embarazo ectópico (implantación
del óvulo fecundado fuera del útero), está discretamente más
elevado (3-4%), si bien esta complicación es menos frecuente en las mujeres
que utilizan DIU que en las que no emplean ningún método anticonceptivo.
Por otra parte, la tasa de aborto espontáneo cuando el DIU no se ha extraído
durante el embarazo se acerca al 50%, en comparación con el 15% de todas
las mujeres embarazadas. Otros riesgos que se asocian con los embarazos complicados
por DIU retenido comprenden la pérdida del embarazo en el segundo trimestre,
abortos sépticos y parto pretérmino.
Además, se debe realizar una citología anual a todas las mujeres con
DIU.
Existen una serie de contraindicaciones del DIU:
o Sangrado vaginal anormal no diagnosticado
o Infección pélvica conocida o sospechada (incluye toda enfermedad
de transmisión sexual)
o Proceso maligno pélvico conocido o sospechado
o Ausencia de embarazos previos.
Planificación familiar natural
La planificación familiar natural consiste en el uso de la abstinencia sexual
planificada en los días más fecundos del ciclo menstrual. Los métodos
basados en el calendario comprenden el método del ritmo (abstinencia periódica)
y su variante, la planificación del coito en función del gráfico
de la temperatura corporal basal. Este método presenta una serie de limitaciones:
una mujer con ciclos menstruales irregulares no puede utilizar esta técnica,
puesto que conllevaría un riesgo elevado de embarazo; además, para
que este método resulte efectivo, se requieren períodos prolongados
de abstinencia sexual.
Una forma más precisa de planificación familiar natural es el control
del moco cervical. La mujer debe evitar mantener relaciones sexuales durante varios
ciclos para familiarizarse con las características del moco cervical. No
debe mantener relaciones sexuales durante el período preovulatorio, es decir,
cuando el moco cervical se vuelve delgado, viscoso, copioso y filante. El principal
inconveniente de confiar en la muestra del moco con fines anticonceptivos, es que
este método se basa sólo en la percepción subjetiva de la mujer
del estado del moco.
Debemos insistir nuevamente en la ausencia de protección frente a las enfermedades
de transmisión sexual de cualquiera de estos métodos naturales.
Lactancia
La menstruación reaparece a las 12 semanas posparto en el 70% de las mujeres
que no dan lactancia materna, y el tiempo medio hasta la primera menstruación
oscila entre 7 y 9 semanas. La duración de la anovulación depende
de la frecuencia de la lactancia, la duración de cada toma y de la proporción
de la alimentación suplementaria.
Se debe tener presente que el riesgo de ovulación y, por tanto, de embarazo
en los seis primeros meses posparto en una mujer que exclusivamente da lactancia
materna, es del 1 al 5%.
Dr. Carl J. Brandt, Director Médico Internacional
y Cofundador de NetDoctor, Christine Webber, psicoterapeuta y Dr. David Delvin,
médico general