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Viernes, 14 de Enero, 2005
Fox Stinger: GÉNESIS 4.0
Capítulo 50: La furia desatada. Se acerca el combate final. Tarsis, que apareció salvando a Erión y a Juan Pedro, iba a morir cuando entró en escena Stinger y se enfrentó a él. Dispuesto a todo y a concentrar todas sus energías, Tarsis le tocó y le hizo desaparecer. De nuevo ella luchó contra el Señor Poderoso en un gesto kamikaze, sin embargo, fue en balde. El Señor Poderoso se volvió a transformar. Se preparó para acabar con Tarsis, no obstante, otra vez, se interpuso Stinger reapareciendo junto con Troyana. -¡¡¡Tarsis!!! – exclamó Stinger. -Hum. Qué sacrificio más inútil. En fin, me ha hecho un gran favor. Alguien menos de quien ocuparse. ¿Quién es el siguiente? Tengo mucha prisa. -¡¿De dónde proviene esa extraña energía?! – decía Juan Pedro asombrado. El Señor Poderoso miró detrás de Erión y Juan Pedro mientras que estos se volteaban despacio. Era Stinger en estado de furia. Tenía los puños cerrados, las piernas ligeramente flexionadas y la cabeza agachada. Troyana se apartó de él asustada. -Qué... ¡¿Qué le está ocurriendo?! – preguntaba viendo la reacción de impresión de sus compañeros. De pronto, le envolvió una llama blanca que, gradualmente, se tornaba azul oscuro y por los alrededores de esta salían pequeños rayos. -¡Stinger! ¡No! – quiso acercarse Juan Pedro. Erión, al ver el estado de su protegido, paró a Juan Pedro interponiéndose en su camino. -Erión... -Es demasiado tarde. Stinger ya ha perdido la consciencia de sí mismo. Ahora lleva el Stigma en su frente. -¿El Stigma? -Tu ridícula energía no me impresiona – dijo el Señor Poderoso -. ¿Te sirves en bandeja? Me lo pones muy fácil, chaval. -Je, je – sonreía Stinger confiado, aumentando su aura y emitiendo más rayos -. ¿Tú crees? -No lo niegues, estás muerto de miedo. Sabes que soy muy superior a ti en todos los aspectos, de modo que te recomiendo que te dejes vapulear un poquito y vengas conmigo sin rechistar. -Soy masoquista. -¿Eh? Estás loco. El hacerte el duro será tu fin. La imagen del Señor Poderoso se difuminó hasta desaparecer. -¡¿Dónde se ha metido?! Es tan veloz que es imposible verle, además camufla su energía - exclamó Juan Pedro. -Stinger sí le ve - hablaba Erión en voz baja. El Señor Poderoso se dejó ver por unos instantes al lado de Stinger para atizarle pero éste le esquivó sin problemas desapareciendo. Al no poder localizarle, el Señor Poderoso se paró. Ante su mirada atónita, Stinger surgió en cuestión de milésimas de segundo para darle un duro puñetazo en el estómago. Los ojos de su adversario se pusieron grises. Sangre verde fosforescente comenzó a fluir de su nariz y boca. Juan Pedro no daba crédito a lo que estaba viendo. Stinger continuaba con el puño en el estómago del Señor Poderoso que no reaccionaba. Desde su espalda, hubo un reflejo seguido de un destello para dar paso a una onda de energía azul que le atravesó el cuerpo. Luego la onda vital aumentó su tamaño hasta cubrirle entero. Cuando la ráfaga cesó, sólo quedaban unas pocas cenizas. -Cómo... ¡¿Cómo lo ha hecho?! Le ha bastado unos cuantos segundos – platicaba Juan Pedro con Erión, perplejo. El cabello de Stinger se volvía gris y sus músculos regresaban a la normalidad. Fue a tomar el cuerpo de Tarsis pero éste no estaba. -Busquemos a Ely – les decía dejándolos atrás. Juan Pedro, Erión y Troyana, miraban cómo se alejaba, dando pequeños tumbos de un lado a otro. Le siguieron y, de súbito, cayó de bruces. -¡Stinger! ¡Stinger! – auxilió Juan Pedro corriendo acompañado por los demás. Todo se tornó en oscuridad y silencio para Stinger. Pasó un mes y en La Organización X solamente permanecían Erión, Troyana, Juan Pedro, Ely, que se hallaba en la Cama de Reconstrucción Molecular en la misma habitación que sus amigos, y Stinger que recién despertaba. -Hola Stinger. Se nota que te gusta dormir – dijo Troyana sonriéndole. -Me duele un poco la cabeza y... – decía abriendo y cerrando los ojos – Qué mareado me siento. -Bueno, ahora que estamos casi todos despiertos – decía Juan Pedro mirando a Ely que permanecía inconsciente en la cama -. Recapitulemos en lo que importa. Falta un año para que Alexei se convierta en El Oráculo... -Coincidiendo con el acercamiento de Marte a la Tierra, ¿cierto? – preguntó Erión. -Sí. Exactamente el veintisiete de agosto que coincide con la fecha de nacimiento de Alexei – añadió Stinger. -Recordad que ahora contamos con un nuevo y aún más temible enemigo. La Pesadilla Eterna – agregó Juan. -¿Pesadilla Eterna? ¿No sería aquél que salió volando del castillo mientras luchaba contra El Doctor? -¿Le viste? – preguntó Troyana. -Si era ese, sí. ¿Quién es? -Es muy posible que Erión pueda responderte a eso – insinuó Juan Pedro con mala intención. -¿Porqué él? – dijo Stinger extrañado y ligeramente aturdido. -Deberíamos entrenarnos para el combate definitivo que se aproxima – auguró Erión eludiendo la pregunta. -Tienes razón. No soy muy consciente de mi fuerza y energía pero tengo que potenciarlo hasta el máximo mas tengo que controlar mis perdidas de consciencia. Pienso que esto se complica por momentos y no sé si seré capaz de... -Stinger... – interrumpió Troyana -. Yo te ayudaré. Si me dejas, claro. -Tus habilidades como caza vampiros nos resultarán de gran ayuda. En realidad las habilidades de todos. Gracias Troyana. Gracias a todos. -He encontrado un sitio en el que podemos entrenar – informó Erión -. Es una sala gravitatoria. Se puede aumentar la gravedad hasta cien veces más en relación con la gravedad de la Tierra, además está sincronizado con la sala de simulación virtual. -¿Cómo sabrá todo eso? – pensaba Juan Pedro. El cuarto se quedó silencioso. -Tengo hambre. ¿Porqué no vamos a pillar algo de comer? – sugirió Stinger. -Vale, yo también estoy hambrienta – dijo Troyana. -Adelantaos - contestó Stinger dejándolos contrariados -. Enseguida os alcanzo. Mientras los demás se fueron al comedor, Stinger abrió la Cama de Reconstrucción Molecular. Observó a Ely viendo que el agujero todavía no estaba totalmente cerrado. De modo que Stinger la tocó saliendo de su brazo una llama blanca. Stinger parecía agotarse y sudaba y jadeaba. Finalmente apartó la mano del pecho de Ely. -No ha surtido efecto. La herida no ha cicatrizado. Tal vez es por que estoy débil. Después de comer lo intentaré. Así pues, Stinger se marchó al comedor. Sin embargo, el agujero comenzaba a sanar. Stinger y sus amigos terminaron de comer e inmediatamente se fueron a echar la siesta. Tras media hora, Stinger se levantó de la cama y se marchó con sigilo. El panel virtual indicaba las plantas y había un botón en naranja que ponía Sub G. Lo presionó y la plataforma descendió rápidamente. Al llegar, caminó por un lúgubre pasillo hasta llegar a una puerta metalizada de grandes dimensiones. El ascensor subió. En medio de ella había un botón grande el cual estaba dañado pues chisporroteaba. Lo pulsó y la puerta se abrió. Antes de que entrara, una mano le detuvo posándose en su espalda. -¡¡¡....!!! – se asustó Stinger -. Tú – dijo sorprendido y alegrándose. -Gracias Stinger – salió una voz desde la oscuridad. -¿Se puede saber que hacéis aquí solitos? Veo que te has recuperado, Ely. Si tú le vas a ayudar yo también quiero colaborar. -Como quieras. No estoy para discutir – contestó Ely. Stinger, yo... – dijo acercándose a él y tras apartarse Ely le dijo: - Yo quiero formar parte de este equipo. En serio que quiero ayudar. Quiero formar de tu vida. Stinger se puso colorado. -Vaya, no sé qué decir. Gracias. Ely, ¿vienes? -No, entrad vosotros, yo aún estoy débil. Troyana y Stinger se miraron con complicidad y entraron adentro sumergiéndose en la oscuridad, clausurándose la puerta a sus espaldas a la vez que Ely veía como se alejaban y desaparecían. Esta fue a la habitación donde todos descansaban. Se despertaron y, viendo a Ely, Juan Pedro la abrazó. En cambio, en un descampado, en las afueras de Villa Europa, se había plantado un palacio de cristal. En algún lugar de aquel palacio, un tipo se presentó envuelto en oscuridad y siniestro. Fue hasta la mitad del salón mientras El Doctor yacía sentado en un trono de cristal que jugaba con las tenues luces del lugar. -Doctor – dijo una voz grave y con eco -. Aquí le traigo las dos biblias. La Biblia Oscura y La Biblia de La Luz. -Te felicito. Has hecho un buen trabajo. El Doctor extendió el brazo y la palma de la mano e hizo un gesto para que se acercará, sin embargo, los libros comenzaron a volar por sí solos atrayéndolos hacia él. -Al fin las dos biblias de los sueños. En ellas se explica el principio de los sueños, de los mundos, de El Creador, de todo... Estoy deseando que ese niño se convierta en El Oráculo. Fusionaré las biblias y obtendré todo el conocimiento y el poder de los sueños que siempre he anhelado. La humanidad, el Mundo Supremo y El Creador pueden ir preparándose, muy pronto dejarán de ser lo que son. El Doctor posicionó las dos biblias juntas, flotando en el aire. La Biblia de La Luz tenía la pasta blanca y un símbolo en medio, un triángulo negro invertido con las puntas puntiagudas y algo arqueado. En contraste, La Biblia Oscura era de pasta negra con el triángulo invertido blanco. -Pronto, muy pronto llegará el final – y se rió fuertemente, escuchándose su propio eco hasta la parte más remota del palacio. No muy lejos de allí, acultado tras una columna, había un cuerpo cubierto de sombras, el cual apenas se apreciaba. De pronto, sus ojos se iluminaron. Eran verdes fluorescentes. El ente oscuro sonreía con cautela y poco a poco se confundía con las tinieblas hasta mezclarse con ellas. ¿Quién será este ente? ¿Se tratará de La Pesadilla Eterna? ¿Qué pasará con él? ¿Se saldrá El Doctor con la suya? ¿Qué más sorpresas esperan a Stinger y compañía? ¿Se sabrá quién es el Jefe Supremo y qué es La Organización X? ¿Aumentará Stinger su potencial para poder acabar con la oscuridad? No te pierdas el Capítulo 51: Nero, ¿vivo? Fox Stinger, El Guerrero. PRÓXIMAMENTE... Esta historia está registrada y protegida. Es un relato original creado por Fox Stinger(M.N.Z.) Nota: Si alguna palabra no es comprendida por el lector, visite el sitio web de la Real Academia de la Lengua Española. Comentario: Hace un año que empecé a escribir, en la weblog de Beatriz de Mesina, este sueño que aún no termina y voy a hacer una parada en esta historia pero, para aquellos a quienes les interese, que desconozco si serán muchos o pocos, volveré para acabar esta primera temporada(Génesis) y, tal vez, continuarla(Neo Génesis)hasta que acabe del todo. Primeramente darle las gracias a Beatriz de Mesina, conocida por su familia como Ester y mi hermana, por permitirme escribir y plasmar mis sueños y mis historias, que no son poc@s, en su web. Agradecer a todos aquell@s que han leído este fragmento de sueño desde el principio y son leales a su lectura semanal. Sólo espero que les haya gustado y que no dejen de visitar este sitio web pues habrá otras historias, y otras cosas interesantes, que espero que sean de su agrado. Nos vemos. Hasta pronto. See you soon. Thank you to everybody. Fox Stinger(M.N.Z.) |