Fox Stinger: GÉNESIS 5.0
Capítulo
68: El final de un sueño. El principio de uno nuevo.
Todos, excepto
Stinger que descansaba por su duro combate, lucharon contra La Pesadilla. Ésta
utilizó sus tentáculos para matar a Ely. Juan Pedro lleno de rabia
por su amor perdido, se transformó y combatió el mal. Parecía
que lo había conseguido pero también fue cruelmente asesinado. Cayó
al lado de Ely, quien todavía permanecía viva, y le confesó
la verdad de sus sentimientos. Ambos murieron y sus cuerpos se evaporaron. Erión
trató de acabar con la pesadilla, sin embargo, un tentáculo le expulsó
muy lejos de allí. Stinger sacó toda su furia, cambiando su aspecto,
abriendo un claro sobre las oscuras nubes que se cernían. La Pesadilla Eterna
comenzaba a tener miedo.
-Ni la oscuridad
más poderosa podrá salvarte de mí. Es hora de que desaparezcas
de la faz de la Tierra, de todos los mundos – habló Stinger con soberbia
y autoridad.
Se convirtió
en una bola de energía humana y, de un salto, fue al encuentro de La Pesadilla.
-No. ¡No
permitiré que me venzas! – grito La Pesadilla.
Los puños
de los dos chocaron, creando una energía que consumieron los cuerpos.
-¡No
puede ser! ¡Soy inmortal!
El puño
de La Pesadilla se rasgaba, dejando al descubierto grietas de color verde fosforescente.
La energía se hizo más grande, envolviendo a ambos personajes y como
si fuera una bomba atómica, arrasó todo a su paso. Unas manchas verdes
se repartieron por todos los sitios. Todo era abordado por la gigantesca onda que
no paraba de avanzar y destruir todo a su paso. Incluso los Genéticos y Metamorfos
de la zona fueron comidos por la bola energética. Hubo unos refulgentes y
bastos rayos. Por donde pasaba la energía, el cielo se despejaba de las nubes
oscuras. Tiempo más tarde, la bola se disipó, dejando ver, desde las
alturas, un terreno muy amplio asolado y la marca redonda por donde había
pasado la energía. Un helicóptero se aproximaba al lugar de los hechos.
-Estoy estupefacto.
Ha desaparecido gran parte de la superficie. Afortunadamente no ha llegado a las
ciudades. Se calcula que este extraño incidente ha podido destruir más
de doscientos kilómetros – informaba el reportero desde el helicóptero
-. Se desconocen las causas de tal desastre, lo que sí sabemos es que
muchos Genéticos y Metamorfos han muerto por lo que, en cierto modo, podemos
estar tranquilos. Se especula con la idea de que haya sido obra de un ataque desde
el palacio, el cual también ha sido destruido. Las últimas imágenes,
antes de la catástrofe, fue capturado por el vídeo robot que enviamos
al lugar de los hechos. Estas son las imágenes – notificaba a través
de los televisores de todo el país.
Podía
verse, a lo lejos y casi indefinible, la última transformación de
Stinger y La Pesadilla Eterna. La formación de la bola de energía
alcanzó al vídeo-robot, cortando, así, la conexión.
Aquella misma
noche, lejos de El Campo Norte, algo colisionó contra un establo. Una mujer,
al escuchar el estruendo, se asomó por la ventana, comprobando que el techo
tenía un agujero. La mujer, a la cual solamente se la veía que llevaba
una bata de color blanco, sus tobillos y sus pies con unas zapatillas blancas, salió
de la habitación con prisa. Por un largo pasillo se veían a niños
de todas las edades, aturdidos y asustados por el ruido.
-Volved a la
cama, niños – dijo la mujer con voz cálida.
Los más
mayores no obedecieron y, junto a otras dos mujeres y dos hombres, corrieron al
establo. En total eran once personas con linternas en las manos. Llegando al establo,
abrieron la puerta despacio y con temor a lo que podían encontrarse. Desde
la entrada, enfocaron a varias direcciones sin hallar nada. La mujer ordenó
a los pocos niños pequeños que se volvieran a la casa y se adentró.
-Ten cuidado,
Jenni – aconsejó una de las mujeres, la cual era anciana.
Algún
que otro niño que no había obedecido, los siguieron para alumbrar
con más potencia. Tras mucho buscar, un niño de seis años vio
una especie de nave que brillaba de color blanco, con un bebé en su interior.
Cuando Jenni se acercó la luz menguó. Enfocando la luz, apreció
que a los lados la paja estaba quemada pero no había prendido. En un lateral
pudo ver algo escrito, un nombre. Fox Stinger. La mujer se aproximó más.
Cuanto más enfocaban todas las linternas, menos podía ver los detalles
de aquel artefacto y del bebé que estaba dentro. Sin embargo, tocó
el aparato y se abrió. Por fin pudo verle. Vio como el estigma se difuminaba
rápidamente. El niñito de seis años era testigo junto a la
mujer.
-Ese estigma...
Yo lo conozco – manifestó sorprendida.
Le tomó
en brazos, pues el bebé no paraba de llorar. Unos segundos más tarde,
el estigma desapareció completamente. Cuando salió con él,
todos se quedaron de piedra. Entraron en la casa. Desde fuera podía escucharse
la excitación de todos los niños.
Pasaron seis
años. La casa grande era un orfanato. Dentro, en una de las salas utilizadas
para dar clases, un profesor pasaba lista.
-Inmaculada
Muñoz – dijo el profesor con voz fuerte.
-Presente –
contestó una niña morena de pelo, ojos marrones, con algunas pequitas
en la cara y guapa.
-Mairim De.
-Presente –
respondió otra niña, de piel pálida, con el cabello rubio y
rizado, ojos azules y mona.
-Ziorimau Naamoch.
-Aquí
estoy – levantó la mano un niño de tez morena, ojos grises, pelo oscuro,
corto y ligeramente rizado.
-Bien. Fox
Stinger – esperó un tiempo prudencial sin recibir respuesta -. Fox Stinger
– repitió.
De pronto el
silencio se hizo más presente. Se levantó del asiento un niño
de complexión fuerte, de cabello marrón claro con una sutil melena,
ojos castaños, piel ligeramente morena con algunas tenues pecas en la cara
y labios un poco carnosos.
-Yo – contestó
serio.
Continuará...
Fin de Fox
Stinger: GÉNESIS. Inicio de Fox Stinger: GÉNESIS STIGMA.
Esta historia
está registrada y protegida por la ley. Es un relato original creado por
Fox Stinger(M.N.Z.)
Nota: Si
alguna palabra no es comprendida por el lector, visite el sitio web de la Real Academia
de la Lengua Española.
Comentario
del autor: Este es el fin de una historia surrealista, para la mayoría, pero
que encierra una verdad. Somos dueños de nuestros actos, de nuestro “destino”
pero no de nuestros sueños. Mezclamos lo que vemos, dibujos japoneses, películas,
la vida cotidiana, sin embargo también reflejan nuestros deseos, nuestros
miedos y miles de otros sentimientos. La historia continua. Una vez ya di las gracias
a aquell@s que me leían, pues hoy sigo agradeciéndolo, aunque cada
vez sean menos. Esto es la despedida de Fox Stinger pero, tal vez, regrese con otras
historias. Espero que os haya gustado y que sigáis acudiendo a esta página
para leer curiosidades. Me voy con el pensamiento de que me dejo algo en el tintero.
En fin, gracias y hasta pronto.
Fox Stinger(M.N.Z.)